DAVID CASTILLO | El Yeclano Deportivo sufrió su mayor goleada desde 2020 tras mostrase muy vulnerable ante un Recreativo de Huelva sobrado. Con el partido encarrilado y el conjunto azulgrana fatigado y con diez por la lesión de Jordan, los minutos finales fueron un festín para un Recreativo que ambiciona con disputarle el liderato al Águilas y al UCAM.
Con la principal novedad de Guillermo Acín en la portería, el Yeclano comenzaba el partido mostrándose incómodo ante las amplias medidas del Nuevo Colombino y sufría mucho en cualquier pase filtrado o a la espalda de la defensa. Pese a haberse estirado en varias ocasiones, la vulnerabilidad del Yeclano fue muy patente en el primer gol onubense. Indecisión de Nani en el córner, pérdida y bola bombeada a la espalda de la defensa que Da Costa iba a regalar Caye Quintana el primero de la mañana.
Con dignidad, el Yeclano reaccionó y aunque muy mojigato arriba, intentaba estabilizar la barcaza en el peor puerto posible para tempestades. Totti, que había probado suerte desde lejos lanzó a las manos de Jero, fue objeto de una falta clara que el árbitro no pitó, y dio lugar a una transición perfecta donde Da Costa volvió a asistir, esta vez para que Antonio Domínguez firmara un brillante tanto.
El Yeclano tragaba saliva e Iván cambió esquema e introdujo dos cambios, consiguió rearmarse hasta el descanso sacando varios córners y forzando varias acciones peligrosas por el carril de Asier, que fue el azulgrana más incisivo.
La segunda mitad pudo sobrar, con un Recre que tampoco quería hacer mucha sangre y un Yeclano que mostraba tanto buena voluntad como vulnerabilidad. Miki con una facilidad pasmosa hizo el tercero recorriendo media área. Cuando se intuía chorreo, el Yeclano logró el gol del honor a quince para el final en un buen balón de Asier a Jaime, que se estrenó de goleador azulgrana con un buen remate.
Cualquier posible conato de engancharse al partido se esfumó en instantes cuando Jordan se lesionó con todos los cambios hechos. Con diez y desfondado, el Yeclano recibió dos goles en los minutos por medio de los recién entrados Roni y Aitor García, dando lugar a la ola en el mítico Colombino y al viaje de vuelta más largo con el sabor más amargo en años para los azulgrana.
