La gran grúa, colocada junto a la Basílica de la Purísima, marca el primer paso visible de la restauración de su icónica cúpula. Con un alcance de 78 metros, la grúa telescópica permitirá a los operarios acceder con seguridad al tambor y al revestimiento cerámico, situados a unos cincuenta metros, para iniciar los trabajos de emergencia. Los técnicos especializados trabajan en altura, suspendidos desde estructuras de seguridad instaladas en la parte superior del edificio.
La primera fase consiste en desmontar cuidadosamente las piezas cerámicas, evaluarlas, limpiarlas y recuperar el mayor número posible para su reutilización.“Se trata de una obra de emergencia; aún no conocemos con exactitud el alcance total de los daños ni el coste definitivo de la intervención”, ha explicado el arquitecto del Obispado, Juan de Dios de la Hoz.
Se estima que entre 80.000 y 100.000 piezas serán retiradas. Algunas podrán reutilizarse, mientras que otras tendrán que ser fabricadas de nuevo debido a los daños y a la complejidad de su fijación mediante mortero.
Fases de la obra y presupuesto
La primera fase, centrada en el desmontaje y evaluación de las piezas, tiene un presupuesto aproximado de 140.000 euros y durará unas 4-5 semanas. Posteriormente, se procederá a la restauración completa de la cúpula, para la que se prevé un coste total superior a un millón de euros, aunque estas cifras aún son provisionales.
Durante la primera fase se han instalado vallas interiores para garantizar la seguridad de los fieles durante las celebraciones en el templo. Una vez finalizado el desmontaje, se limpiarán las cubiertas dañadas y se colocarán nuevos andamios que permitirán completar la restauración sin interferir en la vida ordinaria del templo.
Un símbolo identitario de Yecla
La alcaldesa de Yecla, Remedios Lajara, ha destacado la importancia de esta intervención para recuperar uno de los principales símbolos de la ciudad: “Se trata de un símbolo identitario de Yecla, de todos los yeclanos. El Ayuntamiento colaborará en la restauración, aunque la responsabilidad principal recae en la Diócesis. Contamos con mecanismos presupuestarios para poder aportar a esta actuación.”
Aportación de la Diócesis y de la comunidad
El vicario de zona, Alfonso Alburquerque García, ha asegurado que la Diócesis realizará todo el esfuerzo económico necesario y ha apelado a la generosidad de la feligresía, así como a la colaboración de empresas privadas interesadas en participar en la restauración.
El arquitecto Juan de Dios de la Hoz ha explicado que aún no se ha contratado la empresa encargada de replicar las piezas dañadas, y que la complejidad del desmontaje y de la reposición hace que el trabajo dependa de múltiples variables.
