El caso de Totana se ha convertido en referencia tras la solución adoptada por el consistorio para desbloquear una situación que afectaba a una treintena de trabajadoras.
El Ayuntamiento resolvió el contrato con la empresa concesionaria anterior, que había dejado de abonar las nóminas, y decidió retener los pagos pendientes a dicha empresa. Ese dinero público fue reservado para asegurar la liquidación del contrato.
A partir de ahí, y con la mediación del sindicato Comisiones Obreras, se articuló una fórmula que permitió redirigir esos fondos y garantizar el pago del 100% de los salarios adeudados a la plantilla.
El proceso se completó con la entrada de una nueva empresa adjudicataria, que asumió el servicio y contribuyó a estabilizar la situación laboral, garantizando además la continuidad del empleo.
El propio alcalde de Totana, Juan Pagán, ha reconocido que se trata de una solución “no exenta de riesgo jurídico”, al apoyarse en mecanismos administrativos complejos y poco habituales en la gestión de servicios externalizados.
Ese componente legal es precisamente el que mantiene en cautela al Ayuntamiento de Yecla, que analiza actualmente la viabilidad de aplicar un modelo similar antes de adoptar una decisión.
El caso abre ahora una posible vía de solución para el conflicto en Yecla, donde la plantilla continúa a la espera de medidas que permitan desbloquear el pago de sus nóminas tras meses de incertidumbre. Las trabajadoras del servicio de limpieza de edificios municipales de Yecla han reclamado al Ayuntamiento que siga el ejemplo de Totana. Los servicios jurídicos están estudiando esa posibilidad.
