Varios robos y tentativas de asalto han alterado la tranquilidad del municipio durante los últimos días, tanto en el casco urbano como en la zona rural. El último de los sucesos tuvo lugar esta misma madrugada en pleno centro, cuando una tienda de telefonía situada en la calle peatonal Hospital fue objeto de un robo con fuerza.

Los ladrones rompieron el cristal del escaparate, accedieron al interior del establecimiento y se llevaron todo el material expuesto. El asalto se produjo alrededor de las tres de la madrugada. La Policía Judicial se ha hecho cargo de la investigación para esclarecer los hechos e identificar a los autores.

Oleada de robos en La Decarada
Paralelamente, una sucesión de robos e intentos de asalto ha mantenido en alerta a los vecinos del paraje de La Decarada, donde la rápida coordinación vecinal y la colaboración con la policía han resultado clave para evitar que algunos de los delitos llegaran a consumarse.

El primer incidente se registró el sábado por la tarde, en torno a las siete, cuando varios individuos intentaron acceder a una vivienda situada en el kilómetro 5 de la carretera de Almansa, junto a la conocida Casa Barcelonesa. Los asaltantes trataron de forzar la persiana sin percatarse de que uno de los hijos del matrimonio se encontraba en el interior. La inmediata alerta a la policía y al grupo vecinal provocó un rápido despliegue de efectivos y vecinos, obligando a los delincuentes a huir.

Tras este suceso, los residentes permanecieron en estado de vigilancia permanente. Durante la tarde y la noche se escucharon algunas alarmas en viviendas cercanas, se compartieron matrículas sospechosas y se detectaron roturas de vallas, lo que incrementó la tensión en la zona.

Finalmente, sobre las diez y media de la noche, se confirmó un robo consumado en una vivienda próxima a la Senda de los Jinetes. Los ladrones accedieron rompiendo la puerta trasera de cristal con una pata de cabra y revolvieron el interior del inmueble en apenas cuatro minutos. Según las primeras sospechas, podrían haber utilizado inhibidores de alarmas.

En otra vivienda colindante, vecinos detectaron luces encendidas en un inmueble deshabitado, alertando de inmediato al propietario y a la policía. Tras la inspección, se confirmó que la puerta trasera había sido forzada con el mismo método. Se activó un amplio dispositivo policial con apoyo de vecinos equipados con visores térmicos, aunque no se logró localizar a los autores.

Los incidentes continuaron el domingo con nuevos intentos de robo en distintas viviendas de La Decarada, separadas entre sí. En uno de los casos, la propietaria se encontraba en el interior cuando los delincuentes intentaron acceder por la parte trasera, desistiendo ante la rápida presencia policial y vecinal.

El modus operandi coincide con el de una oleada similar registrada hace tres años, por lo que no se descarta que pueda tratarse de la misma banda organizada. Las fuerzas de seguridad mantienen la investigación abierta y refuerzan la vigilancia en la zona.

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