La plantilla del Consorcio de Bomberos de la Región de Murcia enfrenta una situación crítica que llevó a un grupo de trabajadores a movilizarse este martes frente a las dependencias del organismo para exigir el reconocimiento de cientos de horas extraordinarias realizadas en los últimos años.
La falta de personal ha obligado a los bomberos a cubrir vacantes fuera de su jornada habitual para garantizar el funcionamiento del servicio. Sin embargo, estas jornadas no han sido abonadas, lo que ha provocado que más de cincuenta bomberos recurran a la vía judicial. Pese a contar con sentencias favorables, el Consorcio sigue sin reconocer oficialmente el trabajo realizado ni informar a los afectados ni a los tribunales.
Según denuncian los trabajadores, esta situación refleja un «silencio absoluto» por parte de la Administración, pese a las múltiples peticiones formales dirigidas a la dirección del Consorcio, la Consejería correspondiente y el gabinete del presidente regional, Fernando López Miras. Los bomberos, en un gesto de unión, han advertido que no abandonarán las dependencias hasta obtener un documento que acredite el reconocimiento de su labor.
La situación es especialmente grave por la demora en la incorporación de 120 plazas comprometidas en acuerdos firmados, lo que agudiza las carencias estructurales del Consorcio. Además, los bomberos denuncian 15 años sin un nuevo acuerdo marco, falta de inversiones, instalaciones deterioradas y ausencia de un plan operativo para el futuro del servicio.
Las tensiones entre la plantilla y la dirección política del Consorcio han escalado en los últimos meses. Los trabajadores acusan a la Administración de intentar dividir al colectivo con negociaciones puntuales y ofertas sectoriales, lo que ha generado un clima de crispación.
La plantilla ha anunciado que continuará con movilizaciones en las próximas semanas hasta lograr mejoras en las condiciones laborales, la incorporación de personal necesario y la inversión suficiente para garantizar la seguridad tanto de las víctimas como de los propios bomberos.














