La Romería de San Marcos reunió este domingo a cientos de vecinos en una jornada festiva que ha alcanzado ya su 38ª edición, consolidándose como una de las tradiciones más arraigadas del municipio. Esta celebración tiene su origen en una antigua petición popular a San Marcos para que trajera la lluvia, una tradición que ha perdurado con el paso del tiempo.
A lo largo del día, numerosos romeros se acercaron hasta el Cerrico de la Fuente para disfrutar del buen tiempo y de un completo programa de actividades. El tradicional concurso de gachasmigas volvió a convertirse en uno de los principales atractivos, seguido de la misa labradora cantada por el Grupo Folclórico Arabí.
La jornada continuó con la degustación de paellas gigantes para los asistentes, en un ambiente de convivencia, y con actuaciones de música tradicional, donde no faltaron jotas, malagueñas y parrandas. El concejal de Festejos, José Antonio Marín, destacó la buena acogida de esta edición y la alta participación registrada durante toda la jornada.
Por su parte, desde el Grupo Folclórico Arabí subrayaron la importancia de mantener vivas estas tradiciones, recordando que durante años formaron parte esencial de la identidad local, cuando los vecinos realizaban a pie el recorrido hasta la ermita de la Magdalena. Su presidente, José Miguel García, puso en valor el esfuerzo colectivo por conservar este tipo de celebraciones que refuerzan el vínculo con las raíces culturales del municipio.
