El Ayuntamiento de Yecla ha aprobado este lunes los presupuestos municipales para 2026, que ascienden a 37.469.362 euros, la cifra más alta de su historia. Las cuentas han salido adelante con nueve votos a favor y siete abstenciones, en un contexto de gobierno en minoría del Partido Popular.
El nuevo presupuesto crece un 4% respecto al ejercicio anterior y, según destacó la alcaldesa, Remedios Lajara, lo hace sin subir impuestos. “Se trata de una política fiscal responsable que evita trasladar a los ciudadanos el incremento de costes”, señaló durante el pleno.
Las cuentas municipales priorizan el refuerzo de los servicios públicos, que concentran más de 6,2 millones de euros, seguidos por Seguridad Ciudadana y Policía, con cerca de 4 millones. También destacan los más de 3,5 millones destinados a políticas sociales, con un incremento del 10% en convenios con asociaciones y ayudas a ONG locales. Educación se sitúa como el cuarto eje de gasto, con una dotación similar.
El capítulo de personal aumenta un 6%, impulsado por la subida salarial aprobada a nivel estatal y la necesidad de reforzar plantillas vinculadas a la gestión de fondos europeos, que superan los 16 millones de euros. Por su parte, el gasto en bienes y servicios registra el mayor crecimiento porcentual, con un incremento del 7%.
En materia de inversiones, el Ayuntamiento destinará 1,6 millones de euros a actuaciones como la reparación del tejado de la Casa Consistorial, la mejora de calles y caminos, la renovación de maquinaria municipal, la instalación de cámaras de videovigilancia y medidas de eficiencia energética.
Desde el equipo de gobierno, la portavoz municipal, Sara Ortuño, subrayó la buena salud financiera del consistorio, con ahorro neto positivo, reducción de deuda en más de tres millones de euros en la última década y un periodo medio de pago a proveedores de 17 días.
Negociación clave para su aprobación
El Partido Popular ha sacado adelante el presupuesto gracias a la abstención del PSOE, que ha visto incorporadas varias de sus enmiendas.
La portavoz del equipo de gobierno, Sara Ortuño, puso en valor la dificultad de sacar adelante unas cuentas en un contexto de minoría, subrayando que el presupuesto es fruto “del esfuerzo y la responsabilidad”. En este sentido, explicó que el Ejecutivo local tenía varias opciones, como prorrogar las cuentas de 2025 o presentar un proyecto sin negociación, pero optó por la vía “más compleja, pero también más útil”, basada en el diálogo con el resto de grupos.
Ortuño destacó que estos presupuestos “responden a las necesidades reales de los yeclanos” y permiten afrontar inversiones, atender nuevas demandas sociales y garantizar el funcionamiento de los servicios públicos. Asimismo, agradeció la disposición al diálogo de PSOE e Izquierda Unida, cuyas aportaciones han sido parcialmente incorporadas.
En contraposición, fue especialmente crítica con Vox, al que acusó de “bloquear no al equipo de gobierno, sino a los propios ciudadanos”, reprochándole no haber presentado propuestas alternativas ni participar activamente en la negociación.
Por su parte, la portavoz del Grupo Socialista, Asun Molina, defendió el papel de su formación como clave para la aprobación de las cuentas. Según señaló, el PSOE ha logrado incorporar una parte importante de sus enmiendas, valoradas en varios cientos de miles de euros, muchas de ellas planteadas en plenos anteriores y rechazadas en su momento por el equipo de gobierno.
Molina aseguró que gracias a estas aportaciones será posible poner en marcha medidas concretas como mejoras en infraestructuras, actuaciones en eficiencia energética o nuevas iniciativas en materia de movilidad y servicios. “Hemos demostrado que sí se podía”, afirmó, insistiendo en que el diálogo ha sido determinante para desbloquear la situación y permitir la aprobación de unos presupuestos “necesarios para la ciudad”.
Desde Vox, su portavoz Vicente Quiles justificó el rechazo de su grupo mediante una enmienda a la totalidad, argumentando que las cuentas “no se sustentan en ingresos reales” y presentan, a su juicio, una falta de rigor en las previsiones económicas. Además, criticó lo que considera un acercamiento entre Partido Popular y PSOE, cuestionando la coherencia política de ambas formaciones.
Por último, el portavoz de Izquierda Unida-Verdes, Alberto Martínez, explicó el voto en contra de su formación al considerar que las cuentas no reflejan el modelo de ciudad que defienden. En particular, criticó la continuidad en la gestión de servicios públicos, apostando por una mayor remunicipalización frente a la actual externalización. Además, Martínez justificó el voto en contra de IU porque el presupuesto está alejado de objetivos como una ciudad más sostenible, inclusiva y con mayor peso de lo público.
