Este jueves, Día del Padre, la Basílica de la Purísima reabrirá sus puertas al público, aunque de manera parcial, tras la caída de parte de la azulejería vidriada de la cúpula a principios de febrero. La reapertura permitirá a los fieles retomar el culto y visitar las imágenes más emblemáticas, mientras continúan los trabajos de seguridad y restauración de la cúpula y el tejado.

El párroco, José Antonio Abellán, confirmó en Lo que hay que ver de Yecla Media que la primera misa del día se celebrará a las 10:00 horas. Para poder mantener las celebraciones con seguridad, se ha instalado un altar provisional con capacidad para unas 300 personas. En caso de que la afluencia supere este número, se habilitará también la Iglesia del Hospitalico para atender a los fieles.

Según explicó Abellán, las zonas directamente bajo la cúpula y el altar mayor permanecerán acordonadas y cerradas al público. Sin embargo, los visitantes podrán recorrer la girola completa y acceder a la capilla del Santísimo Sacramento, entrando por la puerta del atrio.

Durante los últimos dos meses, los cultos se habían celebrado en la Iglesia del Hospitalico y la Capilla de las Angustias, aunque la afluencia de público era limitada por el tamaño de estos espacios. “La gente ha comprendido la situación, pero estaba deseando poder volver a la basílica y visitar imágenes muy queridas, como San Judas Tadeo o el Ecce Homo”, señaló Abellán.

Paralelamente, continúan las obras de reparación. Se están instalado ya los andamios y estructuras de seguridad y la próxima semana se incorporará una grúa de gran tamaño para facilitar los trabajos de restauración con total seguridad. El objetivo de la intervención es primero garantizar la seguridad y posteriormente restaurar la cúpula y el tejado.

La reapertura también coincide con los preparativos para la Semana Santa y la llegada del Cristo del Sepulcro este sábado, cuya misa será oficiada por el obispo de la diócesis de Cartagena. La celebración marcará la primera ocasión en la que el obispo oficia la misa con el Cristo en estas circunstancias especiales.

Abellán resaltó que la reapertura se realiza bajo la supervisión de técnicos y expertos, asegurando que los espacios abiertos al público no presentan riesgos. “Gracias a Dios, ya podemos empezar a ver cómo se llevan a cabo las obras directamente en el edificio, y el pueblo puede acceder a las áreas seguras de la basílica”, afirmó.

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