El Gobierno regional ha activado de manera inmediata la Unidad de Emergencias de Protección del Patrimonio Cultural tras el desprendimiento de varias tejas vidriadas de la cúpula de la Basílica de la Purísima de Yecla, provocado por las fuertes rachas de viento registradas este jueves, que alcanzaron hasta los 90 kilómetros por hora.

Desde primera hora de este viernes, técnicos de la Consejería de Cultura, del Ayuntamiento de Yecla y del Obispado trabajan de forma coordinada para evaluar los daños y asegurar la zona afectada. El Ayuntamiento mantiene acordonadas las calles del entorno de la basílica como medida preventiva, una situación que se prolongará mientras persista cualquier riesgo para la ciudadanía.

La consejera de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes, Carmen María Conesa, se desplazó al municipio junto a técnicos de la Dirección General de Patrimonio Cultural y lanzó un mensaje de tranquilidad a la población. Según explicó, no se han producido daños personales ni se han detectado afecciones en el interior del templo, concentrándose el riesgo en el exterior del edificio. “La prioridad absoluta en este momento es la seguridad de las personas y la protección de un bien declarado de interés cultural”, subrayó.

Una vez asegurado el perímetro, los trabajos técnicos se centran ahora en analizar en detalle el estado de la cúpula y determinar las actuaciones urgentes necesarias para evitar nuevos desprendimientos. El arquitecto Juan de Dios de la Hoz señaló que será imprescindible acceder a la cúpula con medios especiales para comprobar qué piezas están inestables y evaluar el estado de los sistemas de fijación originales.

Las primeras hipótesis apuntan a que una racha de viento especialmente intensa pudo introducirse entre la teja vidriada y la estructura de la cúpula, provocando el levantamiento de varias piezas. En relación con las grietas existentes, el arquitecto del Obispado explicó que pueden formar parte del comportamiento natural de los edificios históricos, aunque el riesgo aumenta cuando coinciden con factores externos como el viento.

La alcaldesa, Remedios Lajara, confirmó que el Ayuntamiento mantendrá las calles cortadas mientras sea necesario y pidió la colaboración de los vecinos para recuperar las piezas originales desprendidas, fundamentales para la futura restauración de la cúpula y que, tras el incidente, han desaparecido.

La Unidad de Emergencias en Patrimonio Cultural, creada tras los terremotos de Lorca de 2011, permite intervenir de manera inmediata en bienes protegidos ante situaciones de riesgo. Entre las actuaciones previstas se incluyen la inspección de la cúpula y elementos anexos, el desmontaje controlado de las piezas con peligro de caída, su custodia para posterior reposición, el aseguramiento de los elementos que permanecen en su lugar y, si fuese necesario, la aplicación de medidas de protección impermeabilizante.

Aunque la restauración completa de la cúpula será un proceso largo, las administraciones coinciden en que lo fundamental ahora es garantizar la seguridad y preservar uno de los símbolos más reconocibles de Yecla y de la Región de Murcia.

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