Yecla se adelanta al 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia hacia la Mujer, con unas jornadas centradas en dos de las formas más dañinas y silenciosas de violencia machista: la violencia vicaria y la violencia digital. La primera utiliza a los hijos para hacer daño a la madre; la segunda emplea el control, el acoso o la difusión de contenido íntimo como herramientas de agresión. Ambas buscan lo mismo: controlar y someter, y afectan cada año a miles de mujeres y menores.
Con este objetivo de formación y sensibilización, el Auditorio Juan Miguel Benedito ha acogido las IX Jornadas sobre Violencia hacia la Mujer, que han reunido a profesionales de toda la Región.Los menores expuestos a violencia vicaria pueden aparentar adaptarse mientras están en alto riesgo emocional. Trabajar con la madre es fundamental para cubrir necesidades emocionales, educativas y físicas.
Los Puntos de Encuentro Familiar permiten restablecer o supervisar las visitas de los hijos con progenitores no custodios en casos de violencia. Cada familia sigue un régimen progresivo para garantizar la seguridad y minimizar riesgos. Actualmente hay centros en Murcia, Caravaca, Lorca y próximamente en Cartagena, que atienden una media de 28 casos anuales en Murcia y entre 3-4 en otras localidades, ofreciendo un seguimiento profesional durante el proceso.
El trabajo con los menores se combina con la atención a las madres, quienes son piezas clave en la recuperación de los hijos. Las intervenciones se adaptan a cada familia según los recursos disponibles, el tipo de violencia sufrida y el vínculo previo con el progenitor. Además, existen factores protectores externos como familiares o docentes que contribuyen a frenar el impacto de la violencia y reforzar la resiliencia de los niños y adolescentes.
Visibilizar que cualquier mujer puede ser víctima es fundamental. No existe un perfil concreto, y la vergüenza no debe recaer sobre la víctima, sino sobre el agresor. Romper estos estigmas ayuda a que las mujeres busquen ayuda y los menores se protejan.
